Skip to main content

Magdalena López Frugoni nació en la provincia de Mendoza, Argentina, donde la cordillera de los Andes alcanza su mayor majestuosidad y altura. Artista textil, mantiene una conexión profunda con la montaña: gran parte de su vida transcurrió en la nieve, a través del esquí. Esa relación temprana marcó su manera de mirar el paisaje, el esfuerzo, el silencio y el vínculo con el territorio, dimensiones que hoy siguen siendo parte esencial de su identidad.

A través del quipu —un sistema ancestral andino de cuerdas y nudos que los incas utilizaban para registrar información sin escritura alfabética, según la forma, el color y la posición de los nudos— Magdalena López Frugoni traduce lo invisible.

quipi.memoria - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

Magdalena López Frugoni, Fundadora de Quipu Lab.

¿Cómo llegaste a los quipus y qué te atrajo de ellos por primera vez?

 

Mi primer acercamiento a los quipus surgió a partir de un trabajo realizado para un estudio de arquitectura e interiorismo, dentro de un proyecto para una bodega profundamente vinculada al territorio y a las raíces indígenas. En ese contexto, el lenguaje del quipu apareció de manera natural como parte de la conceptualización del espacio, y allí encontré una forma de materializar ese universo simbólico. Fue una experiencia reveladora.

A partir de ese encantamiento inicial decidí investigar más profundamente la historia del quipu, su utilidad y su significado. Ese camino me llevó también a comprender y admirar la cosmovisión andina. Inspirada por ese legado cultural, sentí la necesidad de darle visibilidad a esta expresión ancestral.

Lo que me atrajo especialmente fue su potencia como lenguaje no escrito: el volumen como portador de sentido, memoria y conexión. Algo que se transmite más allá de las palabras y que me permitió enfocar mi práctica en una dimensión material y simbólica.

 

 

manos.quipu - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

¿Qué es Quipu Lab y por qué sentiste la necesidad de crearlo?

 

Quipu Lab nace como un proyecto profundamente personal. Si bien soy Licenciada en Administración de Empresas y trabajé durante años en otras industrias, siempre existió en mí una mirada estética muy marcada: una forma particular de habitar los espacios, de vestir y de relacionarme con lo material.

Crear esta marca fue, en cierto modo, volver a un deseo temprano que había quedado postergado: dedicarme a lo creativo, a lo sensible y a lo material como forma de pensamiento. Sentí la necesidad de construir un espacio propio donde pudiera integrar territorio, arte, memoria y estilo de vida de manera honesta y coherente con mi recorrido, mis ideas y mi impulso de crear con sentido.

 

 

creacion quipu - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

 

 

Desde mi taller desarrollo tanto intervenciones espaciales como colecciones de piezas portables a partir del lenguaje del quipu. Trabajo con materiales y técnicas ancestrales para crear obras visuales y poéticas, donde el nudo es un elemento central y constante: cada pieza contiene un nudo realizado con la misma técnica, como gesto fundante y simbólico.

 

Quipu Lab es el marco que me permite reinterpretar el quipu desde una mirada contemporánea, transformando nudos en signos visuales que evocan narración, conexión y memoria colectiva, sin pretender descifrar ni intervenir su lenguaje original.

 

¿Qué relación ves entre los quipus y la transmisión de la memoria?

 

Para mí, el quipu es una forma de traer al presente memorias ancestrales que todavía tienen algo para decirnos. Vivimos en un tiempo que invita constantemente a soltar, y creo que ahí es necesario encontrar un equilibrio: saber qué dejar ir y qué sostener.

Hay valores, actitudes y memorias heredadas —familiares, culturales y ancestrales— que forman parte de nuestra identidad y merecen ser cuidadas y honradas. En mi trabajo, el quipu se convierte en ese gesto de sostén: una memoria viva que se activa en el presente y se transmite.

 

magdalena lopez.quipu lab - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

En tu trabajo, ¿qué lugar ocupa el femenino ancestral?

 

El femenino ancestral ocupa un lugar profundo en mi trabajo, como lo ocupa en la vida de todas las mujeres, aunque muchas veces no sea reconocido de manera consciente. Gran parte de quien soy me ha llegado a través de las mujeres de mi linaje.

Mi madre y mis abuelas portaban una elegancia y un cuidado por los detalles refinados, no tanto desde un hacer manual, sino desde una manera de mirar el mundo y de vincularse con los demás. Ese femenino, transmitido a través de la educación y el ejemplo, está presente en mi obra no como una técnica, sino como una sensibilidad y un sentido estético que atraviesan toda mi práctica.

 

collar.quipu lab - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

¿Qué te enseñaron los quipus sobre el tiempo, la espera y el cuidado?

 

Los quipus me enseñaron que el tiempo no es solo el momento del nudo. Antes de anudar existe un trabajo silencioso y prolongado: ordenar las sogas, desenredar los hilos, teñirlos y volver a desenredarlos. Muchas veces se tarda más en preparar la fibra que en hacer el nudo en sí.

Ese proceso me enseñó paciencia, cuidado y presencia. Cada nudo necesita su propio tiempo, su forma y su lugar. No puede apresurarse.

Encuentro ahí una profunda analogía con la vida. Lo que somos y lo que vivimos no es un momento aislado, sino el resultado de lo que hemos ido creando antes: lo que pensamos, lo que sentimos, lo que decimos y cómo actuamos. Así como en el quipu el nudo es el resultado visible de un proceso silencioso, la vida también se construye a partir de múltiples capas de tiempo, paciencia, cuidado y presencia. Nada puede forzarse: todo requiere su propio ritmo, su forma y su espacio.

 

 

nudos.quipu - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

¿Cómo dialogan tus obras con las mujeres y saberes que te precedieron?

 

Dialogan desde un lugar sutil, no literal. En mi familia no recuerdo haber visto mujeres tejiendo, pero sí recuerdo mujeres con una sensibilidad estética muy marcada: la forma de elegir flores, objetos, ropa, colores. Una mirada entrenada para encontrar gracia en lo cotidiano.

Ese saber no siempre se transmite como técnica, sino como visión. Y es desde ahí que mis obras dialogan con esas mujeres: desde el sentido estético, el cuidado, la atención al detalle y la manera de mostrarse.

 

 

argentina - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

¿Qué importancia tiene el gesto de anudar con las manos en tu proceso creativo?

 

Para mí, mis manos en cada obra son la suma de muchas manos. En ellas habitan otras manos anteriores. Cada pieza es tiempo, técnica y sensibilidad acumulada.

Cuando trabajo, por ejemplo, con hilos de chaguar, sé que antes estuvieron las manos de las mujeres de la comunidad Wichi: las que entraron al monte, recolectaron la planta, la trabajaron con tintes naturales y la hilaron.

Mis manos y las de quienes prepararon esos hilados no son neutras: tienen alma. Por eso, cuando finalmente anudo, siento que ese gesto reúne toda esa energía previa; una continuidad de saberes, memorias y sentidos que se vuelve presente.

Este modo de trabajo se extiende también a las colaboraciones que realizo con otros oficios y artistas. En muchos proyectos dialogo con orfebres, artesanos, tejedoras, ceramistas y artistas de amplia trayectoria. No se trata de sumar disciplinas de manera decorativa, sino de generar cruces donde cada material y cada mano aporten profundidad, identidad y valor a la obra final.

 

 

magdalena lopez - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

¿Qué deseas que se active en quien se encuentra con tu obra por primera vez?

 

Deseo que se active, ante todo, una pausa. Un momento de detención y de percepción atenta. No busco una lectura inmediata ni una interpretación cerrada, sino una disposición a sentir antes que a comprender.

Me interesa que la obra despierte curiosidad y active la imaginación: que quien se encuentre con ella quiera saber qué es un quipu, de dónde viene, qué significan los nudos. Pero también que se permita imaginar sus propios sentidos, otorgarles significados personales, más allá de los míos.

Hay, además, una dimensión de juego que me importa especialmente: seguir los recorridos de los hilos con la mirada, encontrar los nudos, perderse y volver a encontrarse en la trama. Que la obra se explore más de lo que se decodifique. Y que despierte el deseo de tocar. Por eso hablo de una experiencia sensorial: la obra no solo se mira, se percibe con el cuerpo. En ese gesto de mirar, tocar y preguntar, la memoria se activa y se vuelve presente.

 

 

quipu.argentina - Quipu Lab : Cómo dialogar con lo sutil y dar forma a la memoria - Pearls Magazine

Hoy, ¿qué memoria o pregunta estás intentando sostener o transmitir?

 

Hoy me interesa sostener la pregunta por aquello que no siempre puede decirse con palabras. Hay experiencias, emociones o memorias que muchas veces no sabemos, no podemos o no queremos expresar verbalmente.

En ese sentido, el nudo aparece para mí como un lenguaje silencioso.

 

Anudar es una forma de bajar a la materia eso que habita adentro: una intención, una carga emocional. Es una manera de expresarlo sin explicarlo, y también de liberarlo.

 

Aunque el nudo suele asociarse a la idea de sostener, unir o entrelazar, para mí también es una forma de soltar. Al anudar, dejo algo allí: una memoria, una tensión, un sentido. Y en ese gesto hay alivio, meditación y transformación.

En el fondo, esa es la pregunta que me acompaña hoy: con qué memorias elegimos quedarnos, cuáles estamos listos para soltar, y cómo cada uno encuentra su propio modo —silencioso o no— de hacerlo.

 

 

Texto : Magdalena López Frugoni / Anne-Sophie Castro

Fotos : Santiago Mañanet  @santimamanet

Más artículos sobre el femenino ancestral en nuestra revista

Ir al contenido